La bomba estalló ayer a través de una nota de la sección deportiva "Referí" del diario "El Observador" de nuestra capital (https://www.referi.uy/conflicto-interno-penarol-la-politica-incorporaciones-n1257076). El pase del lateral Claudio Herrera de River Plate a Peñarol habría sido trancado por un dirigente mirasol (en la nota se hace referencia al Cr. Eduardo Zaidensztat). Pero esto no habría sido mas que la punta del iceberg de una situación que se venía arrastrando durante todo el período y que, de ser cierta, resulta altamente preocupante.
Aparentemente, el pase del lateral fue trabado porque varios dirigentes no tenían conocimiento de la situación, pero no sería éste el único caso. En la nota se dice que igual suerte corrío el pase del zaguero venezolano Fernando Amorebieta que habría sido liberado por parte de la directiva (no se menciona por parte de quien habría sido confirmada la transferencia) sin el conocimiento y aprobación del resto de dirigentes.
Pero lo mas grave es lo que se menciona sobre la salida de Ramón Arias. Según la crónica periodística, el zaguero habría rechazado varias ofertas del exterior (incluyendo la del club árabe) para seguir en Peñarol, a pesar de que el club habría rechazado la compra del 20 % de su pase. Pero que cuando su contratista supo lo que se pagaba por un porcentaje del pase de Gonzalo Freitas (usd 450.000 por el 60 % del pase) decidió que el jugador se fuera a Arabia.
De ser cierto, es gravísimo. El cachila Ramón Arias es un jugador de la estirpe aurinegra. No habiendo sido formado en nuestras tiendas, es cortado con la tijera de los grandes capitanes aurinegros. Su pérdida resulta una baja tremenda para el club.
Sin saber nada de esta situación (no tenemos las fuentes que tienen los periodistas de "Referí"), el otro día comentábamos con amigos que no se entendía cómo Peñarol pagaba ese dinero por el porcentaje de un jugador casi ignoto y dejaba ir al cachila Arias. Ya el sentido común no permitía entenderlo, mucho menos si todo que se menciona en el diario resulta ser cierto.
Desde estas páginas hemos apoyado la gestión de esta dirigencia. El clima de armonía que se vive entre los dirigentes, cosa que Peñarol no tenía hace muchos años. Pero de ser cierto todo esto, no hay forma de defender lo indefendible. En principio no hay razones para no creer en lo que dice la información de prensa y tocará a los dirigentes aurinegros negarlo (por ahí hemos oído versiones distintas por parte del vice presidente mirasol Rodolfo Catino).
Esperando todo esto se explique convincentemente por parte de los dirigentes aurinegros, cabe analizar las altas y bajas del equipo, dejando establecido desde el principio nuestra opinión de que Peñarol ha perdido más de lo que ha ganado en este período de pases.
BAJAS:
Ramón Arias: Ya queda expresada la opinión acerca del jugador que pierde Peñarol. Un verdadero caudillo, guapo, sólido, con buen juego aéreo en nuestra área y en las rivales. Con una percepción fantástica del los tiempos del juego que le ha permitido mas de una vez salvar goles en la raya (recordar el clásico del clausura y las finales con Defensor). Un jugador hecho para el estilo que más le gusta al hincha carbonero y además hincha del club y que hizo todo lo posible para quedarse.
Luis Maldonado: Se lo trajo específicamente para un encuentro y ese partido se perdió por responsabilidad suya al perder la marca que tenía asignada. En las contadas ocasiones posteriores donde jugó, no mostró nada digno de destaque.
Guillermo Varela: Si bien aún no ha sido formalizada, su salida es más que asumida por todos. Un lateral de nivel de selección (precisamente Peñarol le dió esa posibilidad de disputar un mundial). Rápido, con buen ida y vuelta, un jugador que nos permitía abrir la cancha y darnos seguridad en la marca. Será una baja sentida.
Alex Silva: Un lateral que llegó con muchas expectativas desde Wanderers. Lamentablemente en Peñarol no las ratificó. Disfruto de momentos de titularidad a su arribo pero fue quedando de lado hasta que terminó siendo prescindible.
Cristian Palacios: Confesamos que nos cuensta muchísimo definir a un jugador como Palacios. Un goleador empedernido en todos los equipos en los que jugó y que en Peñarol finalmente consiguó mostrar esa faceta en el último año, siendo fundamental para el último campeonato conseguido. Resulta frustrante que lo perdamos justamente en el momento en que había conseguido mostrar en nuestro club todo lo que es capaz.
Fidel Martínez: Un jugador de nivel de selección que mostró cosas muy interesantes a su llegada que hicieron pensar que podría ser un salto de calidad para el equipo. Lamentablemente se fue apagando y sus participaciones pasaron a ser tan esporádicas como intrascendentes. Fue una buena apuesta que desgraciadamente no salió bien.
ALTAS:
Carlos Matheu: Zaguero argentino de 33 años que entre sus pasajes por el exterior jugó en Italia con nuestro actual técnico. Surgió en Independiente donde llego a jugar aquel recordado partido del 2011 contra Peñarol el día que se estrenó la bandera más grande del mundo. Para ser honestos, no lo recordamos de aquella ocasión, pero se nos disculpará que ese día, con Peñarol ya clasificado, lo más importante era el estreno de la bandera y no el partido.
Carlos Rodríguez: Zaguero que recordamos de su pasaje por Plaza Colonia. Alto (1,85), expeditivo, fuerte, son las características que le recordamos al jugador. Una buena apuesta que esperamos aporte en una zona donde Peñarol ha quedado muy flaco luego de la salida de Arias.
Gonzalo Freitas: El jugador de la polémica considerado lo expresado al inicio de esta nota. Ya de plano nos parecía demasiado monto el pagado por su pase. Lo conocemos bien de Liverpool. Un mediocampista de marca, fuerte, ordenado tácticamente, con buen juego aéreo. Características muy similares a las de su hermano Nicolás que ya tuviera dos pasajes con la camistea aurinegra, el primero muy bueno, el segundo, no tanto.
Ignacio Lores: Lo recordamos vagamente de sus tiempos en Defensor. Un jugador rápido, con buen dominio de pelota, que suele jugar por la banda. No es un goleador, pero si una pieza de juego ofensivo. Tiene en su bagaje varias temporadas jugando en Italia de donde el técnico lo conoce bien. Esperamos pueda aportar en una zona donde Peñarol ha estado fallo desde la salida de Diego Rossi.
En suma, nos parece pobre este período de pases. Entendiendo las dificultades economicas del club y reconociendo que se ha logrado la renovación de jugadores importantes (Maxi Rodríguez, el cebolla Rodríguez, Viatri, Lucas Hernández, Guzmán Pereira), la sensacion que nos queda es que Peñarol tiene menos que en el torneo anterior. Bajas como las de Varela, Palacios y fundamentalmente Arias, son muy difíciles de suplir.
A esto se suma un técnico nuevo, que viene del exterior y al que le llevará un tiempo lógico adaptarse. El equipo que quiere y el juego que pretende, seguramente demorará algunos partidos en aparecer, pero Peñarol no tiene tiempo, porque corre de atrás en la tabla anual y necesita ganar el clausura para meterse en la definición.
Un cóctel que no es el más auspicioso para el carbonero, cuya suerte empezará a jugarse esta tarde en el Campeón del Siglo ante Racing.
Crónicas de nuestra historia, de las hazañas conseguidas, de los jugadores que defendieron nuestros colores y de la actualidad aurinegra.
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sábado, 21 de julio de 2018
domingo, 10 de junio de 2018
Bienvenido Diego y buena suerte
Diego López
es el nuevo técnico de Peñarol. Quienes tenemos algunos años, lo recordamos de
su etapa de jugador como zaguero de River Plate y de la selección uruguaya.
Durante varios períodos de pase, se mencionaba siempre como posible refuerzo
mirasol, pero nunca se concretó y como él mismo se ocupó de decir en la
conferencia de prensa de presentación “Pude hacer algo que anhelaba como
jugador y no lo hice, y hoy lo puedo hacer como entrenador”.
Antes que
nada, decir que nos agrada una apuesta diferente y que se haya dejado de lado
el consabido “hombre de la casa”. Es un técnico joven, de formación europea,
que no viene contaminado por las presiones que suelen existir en este medio. Radicado
en Europa desde hace 22 años y en Italia desde hace 20, es formado en una
escuela diferente a la de los técnicos locales y sudamericanos. A Peñarol todo le puede venir muy bien ese
aire fresco de apostar por un profesional con un perfil diferente al que
estamos acostumbrados.
Seríamos
hipócritas si dijéramos que sabemos cómo juega. No seguimos el futbol italiano porque
de hecho no seguimos más que los juegos de Peñarol, de modo que mal podemos
juzgar su trabajo. Hasta ahora le ha tocado dirigir equipos de media tabla en
el viejo continente. Cagliari (2 veces), Bologna y Palermo. Pero el solo hecho
de estar acostumbrado a competir en un medio mucho más profesional, ordenado y
competitivo que el nuestro, le da credenciales que le abren una carta de
crédito.
En sus
primeras declaraciones, se manifestó a favor de los jugadores técnicos, pero
con el debido complemento de jugadores de más marca. Dijo seguir los juegos del
equipo y conocer su funcionamiento (cosa creíble de todo hincha aurinegro) y
dejó claro que Peñarol sería un típico equipo uruguayo y que no hay que dejar
de lado la mística propia del mirasol. Como siempre, por ahora no son más que
declaraciones de intención, pero no tenemos por qué no creer en ellas.
Lo que nos
puede preocupar, en caso de ser cierto, es esa versión que se ha manejado que
la dirigencia aurinegra no aceptó que llegara junto al cuerpo técnico que ya tenía
armado. Aparentemente solo se le ha permitido contar con su ayudante técnico,
pero no con el preparador físico con quién acostumbra a trabajar.
De ser
cierto (porque hasta ahora no pasa de versiones de prensa) nos parece un primer
error importante de parte de la dirigencia mirasol. Cuando se contrata a
alguien para hacerse cargo de un equipo, se contrata a un cuerpo técnico, no
solamente a un entrenador.
No tenemos
nada en contra del preparador físico que se hará cargo del plantel. De hecho,
el profesor Alejandro Valenzuela ya ha tenido un pasaje anterior por la institución
con excelentes resultados y no dudamos que volverá a repetir esos éxitos. Pero
si es verdad que se le ha negado trabajar con el cuerpo técnico que pretendía,
nos parece un primer error de nuestra dirigencia.
No nos
queda más que apoyar y desearle a López el mejor de los éxitos, porque el suyo
será el de todos los hinchas de Peñarol. Tendrá como primer ardua tarea,
rearmar un equipo que va a perder un montón de piezas importantes. Habrá que
ver cuales podrán ser los jugadores que lleguen para reemplazarlos y cubrir
esas posiciones.
Luego
tendrá que correr de atrás al tradicional adversario que nos lleva 5 puntos en
la anual y para ello seguramente deberá hacerse con el torneo clausura que le
permita acceder a las finales del uruguayo.
Sus
objetivos están claros. Hacerse con el campeonato local e intentar la mejor participación
posible en la copa Sudamericana, donde de movida ya el aurinegro tendrá un
rival complicado en el brasileño Atlético Paranaense.
sábado, 9 de junio de 2018
Chau Leo. Gracias y hasta la próxima.
Con la no
clasificación a la final del intermedio, Leonardo Ramos culminó su ciclo como
entrenador aurinegro. No lo pudo hacer en cancha como debía ser porque estaba
suspendido por la expulsión ante Torque. En este año y medio que fue el
entrenador de nuestra institución pasaron muchas cosas. Como es lógico, hubo
aciertos y errores en este tiempo y lo importante es el balance de unos y
otros.
Tuvo un
primer semestre complicado. Los resultados no se dieron como esperaba y quedó
lejos del tradicional adversario. Sin embargo, el equipo comenzó a esbozar una recuperación
que ratificaría en el segundo semestre. Perdió pocos partidos y la diferencia
se dio sobre todo porque empató demasiados. Claro que algunas de esas derrotas
marcaron muy fuerte. La derrota ente Defensor en el intermedio, de local, con
dos jugadores de más y cuando solo precisaba el empate para ir a la final,
golpeó duramente y amenazó con pasarle factura al entrenador antes de tiempo.
También fue
deficitario el saldo internacional donde quedó último en un grupo donde estaba
Palmeiras, es verdad, pero los otros rivales (Atlético Tucumán y Jorge
Wilstermann) no eran nada del otro mundo. Ni siquiera pudo acceder a la copa
Sudamericana en aquella ocasión.
En el
segundo semestre la cosa fue distinta. Es verdad que se trajeron jugadores de muchísima
calidad, Gargano, Maxi Rodríguez, Formiliano, Viatri, Varela, que sumados a algunos
de los que ya estaban como Arias, Dawson, Estoyanoff, el cebolla Rodríguez,
Rossi, conformaron un plantel de excepción para el medio. Recuperaron la
distancia perdida, ganaron la anual y fueron campeones sin necesidad de final
ante Defensor.
Este último
semestre no termina bien. Peñarol no consiguió ni el apertura, ni el
intermedio, ni la clasificación a octavos en la copa. El equipo perdió encuentros
claves (como ante Libertad en Asunción, cuando un punto nos hubiera dado la
clasificación) aunque los ganó todos en el Campeón del Siglo. En lo local cayó
dos veces ante Torque y una ante Progreso. El técnico se equivocó al no rotar el equipo
como la intensidad de la competencia lo exigía y pagó con lesiones. Es verdad
también que hubo lesiones graves. Gargano, jugador fundamental en este plantel,
quedo fuera en medio del apertura y al inicio de la copa. Y Peñarol nunca lo
pudo disimular.
Los aciertos
de Ramos? Darle la titularidad a Dawson cuando era difícil desplazar a
Guruceaga. Darle el capitanato y el orden táctico que necesitaba Nandez (que se
fue a Boca en medio del campeonato), colocar al cebolla Rodríguez como doble 5
dándole un panorama de cancha que no tenía cuando jugaba como volante externo.
La llegada de algunos jugadores importantes que fueron pedidos por el técnico
como Arias (al que se quiere llevar con él para Arabia) y Formiliano. Confiar
en Rossi como titular. La dosificación que hizo del juego de Palacios.
Pero además
le devolvió la confianza al equipo. Peñarol se pareció mucho más a Peñarol. Fue
mucho más respetado por los rivales y encadenó una racha interesante de
triunfos como local. Cuando se hace el balance, el equipo de Ramos perdió muy
pocos partidos en este último año y medio. Pero siempre el éxito o fracaso de
una institución se mide en títulos.
En esa área,
Ramos conquistó el campeonato uruguayo, ganó también la primera supercopa con
luz sobre el tradicional adversario y revirtió una tendencia negativa en los
clásicos. En el debe queda la actuación internacional, donde no se consiguieron
los objetivos planteados.
En el saldo
general calificamos como positiva la actuación de Leonardo Ramos al frente de
Peñarol. Lo negativo es que pudo y debió ir más lejos en la copa. Pero no lo
podemos juzgar con excesiva dureza cuando en los últimos 30 años, salvo a
Aguirre, a ningún otro técnico le ha ido mucho mejor.
Queda el
sinsabor de la forma en que se retira el técnico, apenas se supo eliminado de
la Libertadores, cuando gran parte de la responsabilidad de eso es suya.
Entendemos que es difícil rechazar una oferta como la que recibió y comparadas
con otras salidas de otros entrenadores en el pasado, la de Ramos resultó mucho
más elegante.
El ciclo de
Ramos llega a su fin con un saldo a favor. No era el técnico que preferíamos en
su momento y nobleza obliga a reconocerlo, pero su pasaje en el carbonero
quedará marcado por algunas de las cosas positivas que consiguió. Pensamos que
quedará como esos técnicos a los que se podrá volver a recurrir cuando las
circunstancias lo hagan posible. Ahora es el tiempo de Diego López (y eso merecerá
otro tratamiento en este sitio en estos días venideros).
jueves, 7 de junio de 2018
Goles de despedida. Peñarol 3 Defensor 1
Finalmente
se cerraba el impresentable campeonato intermedio que los dirigentes de la AUF
se encapricharon en mantener en el calendario cuando ya el año pasado quedó
demostrado que no le interesa a nadie y sirve para bien poco. Pero además esos
mismos dirigentes se encargaron de demostrar una vez más que lo que menos les
importan son los espectadores. Porque de nuevo han colocado este campeonato que
complica los calendarios y provocó que se jugarán un montón de fechas entre
semana. Justo cuando los que sostienen el futbol (sea pagando entradas o abonos
de cable) no pueden asistir a esos encuentros.
En su último
encuentro antes de irse a hacer la América a Arabia, Ramos tuvo que poner un
equipo de emergencia. Apenas si pudo contar con 5 de los titulares con que
arrancó la temporada: Dawson, Arias,
Lucas Hernández, Estoyanoff y Maxi Rodríguez que volvía. Peñarol formó con
Dawson al arco. En defensa Arias, Enzo Martínez, Rojo y Lucas Hernández. En el medio
Novick, Maxi Rodríguez, Estoyanoff y Brian Rodríguez. Arriba el toro Fernández
y Palacios.
Hoy no
podemos hacer el comentario profundo, jugada por jugada, que solemos hacer en
cada encuentro porque por razones obvias, no lo pudimos ver. De nuevo muchas
gracias a los dirigentes que viven de espalda a los aficionados.
Pero
digamos que Peñarol comenzó ganando a los 12´ cuando una pelota recuperada en
el medio es jugada hacia la derecha para Estoyanoff que mete el centro al área
a media altura y Palacios le gana a la salida del arquero Rodríguez para tocar
la pelota y casi llevársela puesta para marcar con arco libre colocando la
pelota contra el palo izquierdo. Gol de Palacios y será el último porque queda
libre y no continuará en el aurinegro.
Sobre los
22´ se da una situación donde el árbitro Ferreyra vuelve a perjudicar a
Peñarol. Un golpe de puño en la cara de Carrera a Brian Rodríguez sin pelota
que era expulsión por donde se lo mire. El cuarto árbitro lo denuncia e
inexplicablemente Ferreyra le saca amarilla en una decisión injustificable.
A los 30´ un
centro de Rojo desde la derecha, falla en la salida el arquero y la pelota pica
y toca en la mano de Suarez. Penal bien cobrado. Lo remata Palacios, mal, al
medio, suave y el arquero lo contiene sin problemas y sin dar rebote. Pudo ser
el segundo del carbonero y el segundo de Palacios, pero no fue.
Sobre el
final del primer tiempo tuvo una Defensor. Un centro al área desde la derecha y
el remate de media vuelta de Rivero que se pierde encima del horizontal.
El primer tiempo
terminó con el 1 a 0 mirasol y sobre los 14´ del segundo tiempo llegaría el
segundo tanto aurinegro. Un centro al área y Cougo lo baja al cachila Arias,
penal que marca Ferreyra. Lo remata Arias, fuerte, al medio, arriba, para
marcar el tanto y probablemente también su último gol en Peñarol porque parece
que Ramos se lo lleva para Arabia.
A los 25´
descuenta Defensor. Tiro libre desde la izquierda, cabecea Maulella ante una
zaga que se queda y coloca la pelota contra el palo izquierdo de Dawson que no
puede hacer nada y el partido se ponía 2 a 1.
Cuando
corrían 34´ del segundo tiempo se va expulsado De los Santos en Peñarol por una
pierna fuerte. Bien expulsado por lo que oímos, pero también Ferreyra se quedó
con alguna tarjeta roja para Defensor que no salió (como la de Carrera) y
permitió que el equipo violeta pegara en demasía sin ser tan estricto como lo
fue con el juvenil aurinegro en esa incidencia.
Pudo
empatar el local a los 37´ cuando viene un centro desde la izquierda, gana
Correa en el segundo palo para meterla atrás y el toque de Gómez al arco para
que Dawson se mande una atajada impresionante volando con una mano para sacarla
al córner por encima del horizontal.
Peñarol lo
liquida a los 40´ cuando la pelea por el medio Nuñez (otro de los juveniles que
entró) se la lleva a pura guapeza y abre a la derecha para la entrada de Maxi
Rodríguez que saca el remate a la puerta del área, seco, rasante, cruzado, medido,
casi quirúrgico para colocar la pelota contra la base del palo derecho. Otro
gol de despedida porque el rosarino tampoco continuará en el carbonero. Peñarol
3 a 1 y partido liquidado.
Peñarol
ganó y es importante por la tabla anual. Sinceramente no nos preocupaba acceder
a la final de este campeonato que no agrega nada y sirve para bien poco, pero
una vez más, Peñarol no accede a una instancia decisiva porque llega a la
última fecha sin depender de sí mismo. Le pasó lo mismo en todos los
campeonatos que disputó en este primer semestre y es demasiado.
Ahora viene
el receso. La búsqueda de un nuevo técnico (se dice que estaría cerrado Diego
López) y el armado de un nuevo plantel porque serán muchos los que se habrán
despedido hoy. Se dan como confirmadas las salidas de Arias, Lucas Hernández,
Varela, Palacios y Maxi Rodríguez. Se dice que hay ofertas por el toro
Fernández y Piñeyro. Y seguramente habrá interés por otros jugadores (Dawson,
Formiliano y alguno más). Hay que renovar con Guzmán Pereira y se dice que está
arreglada la continuidad del cebolla Rodríguez.
En tarde de
despedidas varias, Peñarol le volvió a ganar a Defensor y comenzará el clausura
5 puntos debajo del tradicional adversario en la anual. Tarea ardua para el
nuevo técnico.
jueves, 31 de mayo de 2018
Con ayuda arbitral
Peñarol
volvía a jugar en el CDS en una noche realmente inhóspita haciendo todavía más difícil
la concurrencia de público para un campeonato que carece del menor interés.
Manteniendo problemas para la formación del equipo, Ramos (en su último partido
en el CDS) mandó a la cancha un once extraño, pasando al cachila Arias al
lateral derecho y dando ingreso en la zaga a Maldonado y con Rojo como volante
por izquierda, volviendo Franco Martínez al doble cinco con Novick porque
también se lesionó Guzmán Pereira.
Un Peñarol
diezmado ante el único equipo que nos ganó en el Apertura y nos ganó bien, con
baile incluido. Que Torque juega bien, que toca la pelota, que sale rápido en
transición, no hay dudas. Pero hoy jugó con 12 porque el árbitro Leodán González,
entro vestido de celeste a la cancha.
Peñarol,
sin generación en el medio, salteaba el medio campo y mandaba pelotazos que, la
mayoría de las veces, eran recibidos por defensores celestes.
La primera
es para Torque a los 4´ con un tiro libre desde la izquierda, rematado por Sena
arriba del horizontal.
Peñarol
responde a los 7´ cuando va Palacios por izquierda, hasta el fondo, amaga para
sacarse de encima al marcador y saca el remate fuerte que rechaza al córner el
arquero contra su vertical derecho.
A los 8´
luego de un córner desde la derecha de Estoyanoff despeja la defensa y remata
Rojo desde afuera del {área y la pelota se va por encima del horizontal.
Un minuto
después Novick roba una pelota en la salida rival, toca para el toro Fernández
que se apura y define muy mal, suave y afuera contra el palo derecho.
A los 10´
se le queman todos los papeles al juez Leodán González, cuando luego de un
centro al área aurinegra desde la derecha, salta Maldonado con un atacante sin
tocarlo y el juez inventa un penal que ni siquiera lo jugadores de Torque podían
creer que había cobrado. Lo remata Brun, hacia el palo derecho y Dawson se
arroja bien, toca la pelota, pero pica con efecto y se le va adentro. Penal
inexistente + mala suerte = Peñarol abajo en el marcador.
Peñarol
salió a buscarlo con ganas, pero sin futbol. Sin el cebolla, sin Maxi, sin
Guzmán, sin Gargano, sin Corujo, sin Varela, resultaba difícil generar buen
futbol.
Sin embargo,
el gol del empate llega en una jugada exquisita. Sublime salida de Rojo desde
el fondo dejando salir la pelota, toque a Franco Martínez, pared con Arias y
pase largo de Franco para Estoyanoff para que vaya por derecha, meta el centro
bajo y Palacios recibe de espaldas al arco, gira y saca el zapatazo que se
clava arriba contra el ángulo derecho. Golazo por la jugada, por los toques,
por la salida, por la definición. Peñarol que, de no ser por el penal
inventado, estaría ganando 1 a 0, lo empataba.
Pero a los
36´ en una jugada de pelota quieta en ataque del aurinegro sale el contragolpe rápido
de Torque con pase a la izquierda para Castellanos que gana en velocidad otra
vez a Maldonado y cuando sale Dawson mete el toque para que la pelota entre
mansa por el medio del arco. Otra vez abajo 2 a 1.
Pero tres
minutos después una de las pocas faltas que cobró Leodán, que dejó pegar muchísimo
a Torque, no cobró ni la mitad de las faltas y no sacó las tarjetas que debía,
la toma Lucas Hernández, de frente y saca el remate fuerte que se clava contra
el vertical derecho mandado el segundo empate 2 a 2.
Tuvo otra
el aurinegro antes del final del primer tiempo. Fue a los 42´ con un centro
desde la derecha de Arias y cabecea Palacios en el segundo palo y la pelota se
va apenas afuera contra el parante derecho.
2 a 2
terminó el primer tiempo, por obra y gracia del árbitro que inventó un penal
increíble, que dejó pegar sin cobrar faltas y con un Peñarol que no generaba
futbol e iba arriba con puro corazón, pero también quedaba expuesto a
contragolpes como el del segundo gol celeste. Pero además Torque jugaba bien,
tocaba bien la pelota, era veloz y sobre todo inteligente para hacerle daño a
la retaguardia mirasol.
El segundo
tiempo se mostraba con malos augurios que se terminarían confirmando.
Al minuto
pudo marcar Torque porque Peñarol se queda dormido y permite el saque rápido de
un tiro libre desde la izquierda y se va por esa banda Darío Pereira y define
por arriba del cuerpo de Dawson que salía y la pelota se va pegada al palo
derecho.
A los 12´
llega el tercero de Peñarol. Tiro libre desde la derecha de Estoyanoff mandado
en forma de centro y entra Palacios por el segundo palo y mete el toque corto
para colocar la pelota cruzada contra el palo izquierdo marcando el 3 a 2. Pero
todavía faltaba mucho.
Sobre los
30´ pudo ser el cuarto, cuando la lleva Estoyanoff por derecha, encara hacia adentro
y saca el remate cruzado que supera al arquero y se arroja Palacios con arco
vacío y no puede tocarla y se pierde contra la base del palo derecho.
Un minuto después
un remate desde afuera del área de Roskoff y la pelota pasa apenas afuera
contra la base del vertical izquierdo de Dawson.
A los 35´
Peñarol regala el partido cuando Franco Martínez se regala metiendo una patada
en el medio en una jugada sin trascendencia y Leodán González que dejó pegar a
todo Torque, no duda en expulsarlo.
Y de ahí en
más se vio venir la debacle. Pudo empatar Roskoff a los 39´ cuando se fue por
izquierda y sacó el remate cruzado que paso abierto contra el palo izquierdo.
Y a los 42´
una pelota mandada al área y un remate que rebota en la mano de Formiliano. El
juez no duda en cobrar un penal que fue tan claro como tan claro era que no fue
penal el primero que cobró y además expulsa a Formiliano por doble amarilla. Lo
remata de nuevo Brun, otra vez adivina Dawson, de nuevo alcanza a tocarla y no
la puede sacar.
Y pueden
creer que pedimos que terminara el partido en ese momento, porque podía ser
peor y lo fue. Con dos jugadores menos, parado a lo loco, Peñarol daba todas
las ventajas y pasada la hora una pelota al área, Dawson despeja jugándose a
los pies de un atacante y el rebote le queda a González que toca con arco libre
y marca el 4 a 3.
Peñarol
volvió a caer ante un equipo que ganó 3 partidos en el año (dos a Peñarol) y
que se va a ir al descenso. Con un equipo diezmado que lucho y casi lo gana a
fuerza pero que futbolísticamente fue muy poco. Pero además Leodán González es
directo responsable de la derrota aurinegra, cobrando un penal inventado,
dejando pegar al rival sin cobrar ni las faltas y siendo excesivamente riguroso
con el carbonero.
Ahora este
Peñarol diezmado deberá ir al Franzini a ganarle a Defensor y sumando a Franco
Martínez y Formiliano a las bajas y al propio Leonardo Ramos que también fue
expulsado por el bueno de Leodán.
Una vez más
se nos perjudica notoriamente y no va a pasar nada, como no pasa nunca y los árbitros
ya están acostumbrados a que pueden perjudicarnos sin miedo a ninguna sanción. Hoy
Torque jugó muy bien otra vez, pero jugó con 12.
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