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viernes, 11 de septiembre de 2020

Desde hoy inmortal: Juan Vicente Morales

 

Juan Vicente Morales (der.) junto a Olivera y la Copa Intercontinental 1982

Hoy nos enteramos con tristeza del fallecimiento de Juan Vicente Morales, lateral izquierdo titular del Peñarol campeón de América y del Mundo de 1982. Morales ya estaba en la historia aurinegra y en el recuerdo de los que tuvimos la fortuna de verlo jugar, pero a partir de hoy, ingresa en esa galería inmortal de los defensores de nuestros colores.

Había nacido en Paysandú el 18 de abril de 1956 y llegó a Peñarol en 1977 procedente de Cerro. Con el aurinegro fue campeón uruguayo en 4 ocasiones (1978, 1979, 1981 y 1982), además de la mencionada Libertadores y la Intercontinental de 1982 y finalista de la Libertadores nuevamente un año después. Antes, había sido campeón sudamericano juvenil con la selección en 1975. Dejo el carbonero en 1984 para defender a Talleres de Córdoba en Argentina.

Era un lateral aguerrido, de buena marca, pero también de proyección ofensiva, en una época en que nuestro fútbol no estaba tan acostumbrado a que los laterales participaran en función ofensiva. Pero sin dudas, para quienes lo vimos jugar, queda en la memoria su temple, su fuerza, su potencia y su voluntad inclaudicable para no dejar nunca libre a su marca.

En aquel equipo del 82 conformó la retaguardia junto al “indio” Olivera, el “tano” Gutiérrez y Víctor Hugo Diogo. Una defensa que recibió apenas 6 tantos en 12 partidos y tomando en cuenta que 3 de ellos los sufrió en la única derrota de aquella campaña ante Gremio de visitante, cuando Peñarol ya estaba clasificado y jugaba por cumplir.

Juan Vicente Morales es el primer integrante de aquel equipo que nos deja físicamente y desde hoy pasa a formar parte de esa constelación de estrellas aurinegras cuyos nombres quedaron grabados para siempre en el granito de la gloria con nuestros colores y el nombre Peñarol.


miércoles, 9 de septiembre de 2020

Mal endémico

 

Peñarol iba al Saroldi a jugar ante River Plate intentando solidificar lo hecho ante Liverpool la semana pasada. Saralegui tenía intenciones de parar el mismo equipo y lo hizo a excepción de Kagelmacher que salió lesionado y la entrada de Abascal, que por una razón u otra parece que siempre termina jugando pese a su bajo nivel.

Enfrente River Plate que venía de ganarle a Wanderers que nos ganó muy bien a nosotros hace una semana y provocó la despedida (tardía) de Forlán. Dirigido por un viejo conocido como Fosatti y con varios ex aurinegros en sus filas como el caso de Viera, Píriz y Juan Manuel Olivera.

Desde el principio fue más el aurinegro que tuvo su primer jugada de peligro a los 3´ cuando Pellistri ataca por derecha, va hasta el fondo y saca el centro bajo atrás que despeja la defensa y toma el rebote Trindade para rematar desde fuera del área y la pelota se va afuera contra el palo derecho.

Sobre los 13´ un córner desde la derecha y el cabezazo de Pellistri en el primer palo que rechaza el arquero Olveira.

De nuevo a los 19´ otro córner, esta vez desde la izquierda, falla en la salida el arquero y la pelota le queda a Formiliano dentro del área que no consigue definir bien y la zaga saca la pelota desde la línea cuando entraba.

A los 25´ Pellistri vuelve a irse en velocidad por derecha, mete el centro a media altura y Torres no llega por poco a conectar en el área chica.

La primera para el darsenero es a los 30´ cuando Arezzo va en velocidad por derecha, falla Abascal y el juvenil de River encara hacia el arco y saca el remate cruzado que se va afuera contra el palo derecho.

La última de la primera parte fue para River a los 42´, cuando luego de un córner desde la derecha es cabeceado por Viera en el primer palo y Dawson contiene contra su palo derecho sin dar rebote.

Para el segundo tiempo Saralegui deja a Abascal en el banco y coloca a Enzo Martínez (y pensar que Peñarol no quiso a Carlos Rodríguez) y el trámite se hizo mucho más aburrido, porque cayó mucho el aurinegro y River solo intentó aguantar el empate.

Tanto así que la primera jugada digna de mención es recién a los 24´ y fue para River. Un error de Formiliano en salida le deja la pelta a Leites que saca el remate fuerte desde afuera del área y Dawson tiene que arrojarse para atrapar la pelota abajo contra su palo derecho.

Pero luego de le madia hora (con el ingreso de Gargano) Peñarol se fue arriba y metió a River contra su arco. Tuvo un par de ocasiones seguidas para anotar. La primera a los 32´ después que la pelota estuvo rondando el arco darsenero, consigue despejar la defensa y el rebote lo toma Piquerez que saca el remate desde fuera del área y la pelota pasa por encima del horizontal.

Dos minutos después un toque de Giovanni González para Pellistri que va hasta el fondo por derecha y mete el centro para el cabezazo del “cebolla” Rodríguez, cruzado que se pierde afuera contra el palo derecho.

Las últimas fueron para el local. La primera a los 43´ con un remate de Ospitaleche dentro del área, cruzado que se pierde apenas afuera contra el palo izquierdo.

Pasada la hora lo pudo ganar River con una pared entre Da Luz y Alonso, con devolución perfecta del último para que Da Luz entre solo al área y saque el remate que ahoga Dawson despejando la pelota con el cuerpo y salvando el arco. La jugada sigue y el remate de Alonso lo vuelve a contener Dawson contra el palo derecho.

Peñarol jugó mejor que su rival y debió ganarlo, pero casi lo pierde al final. Y eso es producto del mal endémico que tiene este equipo: la falta de gol. Algo que resultaba ya evidente en el inicio del campeonato y en los amistosos previos al reinicio luego de la suspensión por la pandemia. Y eso tiene una razón aún más profunda. El plantel está mal armado.

Peñarol juega con dos laterales (Giovanni González y Piquerez) que no son tales, son volantes. Marcan poco y cuando suben culminan muy mal las jugadas. Desde la salida de Maxi Rodríguez, carece de un jugador capaz de armar las jugadas, de hacer las pausas necesarias, de colocar los pases justos para los delanteros. Y no tiene un nueve, porque han defeccionado Xisco y Britos y el resto de los delanteros del plantel, no son goleadores.

Peñarol no aprovecho el empate de Rentistas ni la derrota de Wanderers y si mañana gana Nacional, quedará primero y nos sacará 6 puntos. Ganar el Apertura es casi una utopía y si Peñarol no empieza a ganar, quedará relegado también en la tabla anual.

El fin de semana será Torque en el Campeón del Siglo, un equipo que hoy derrotó a Wanderers y al que Peñarol aún no le ha podido ganar.

sábado, 5 de septiembre de 2020

Victoria sanadora. Peñarol 3 Liverpool 2

 

Debutaba en el banco de Peñarol Mario Saralegui, que ya nos dirigió en dos ocasiones anteriormente sin mucho éxito. Recordando sobre todo el campeonato de 2008 cuando el equipo entró desconcertado a las finales y a Defensor le bastaron 10 minutos para hacer dos goles que Peñarol no pudo remontar en los 170 minutos restantes que se jugaron.

Un partido que se debió jugar el miércoles y no se jugó por la lluvia, por lo cual, el partido de hoy (que era contra River) se jugará entre semana y no lo podremos ver. De nuevo el absurdo que hace que los hinchas no podamos asistir a los encuentros de nuestro equipo.

A priori el primer acierto de Saralegui, quitar a Abascal del equipo titular y darle ese lugar a Formiliano. También a priori, el primer desacierto, volver a convocar a Estoyanoff.

Enfrente estaba Liverpool, que es uno de los equipos que tiene un juego más vistoso, pero al que los resultados no lo habían acompañado en el campeonato.

Pero Peñarol comienza el encuentro de la peor manera. Lento, dormido, inseguro y rápidamente lo aprovechó Liverpool que pudo ponerse en ventaja ya a los 3´ con una pelota cruzada de derecha a izquierda, la bajan atrás y en notable remate de Ocampo desde fuera del área hace que vuele Dawson para sacarla el córner en impresionante atajada.

La ventaja visitante llega a los 9´ con un tiro libre desde la derecha en forma de centro pasado, entra solo por atrás Figueredo que toca la pelota en un remate que no tenía muchas pretensiones, pero falla increíblemente Dawson que permite que la pelota le pase entre las piernas y se meta en el arco. 1 a 0 Liverpool y los peores presagios se hacían presentes en el Campeón del Siglo.

Pudo aprovechar el negriazul para seguir de largo. Porque a los 14´ otro tiro libre desde la izquierda y el cabezazo solo de Romero dentro del área y la pelota se pierde apenas afuera contra el palo derecho.

En ese lapso, Peñarol no pisaba el área negriazul. La primera aproximación es a los 20´ con un remate desde afuera del área del “cebolla” Rodríguez y la pelota se pierde apenas afuera contra el palo izquierdo.

A los 27´ un córner desde la izquierda de Terans y la pelota que cae en el área, rebota en el zaguero Pérez y sale hacia su arco para meterse contra el palo derecho. Gol en contra y 1 a 1 donde las conquistas fueron más por errores de las defensas que por acierto de las delanteras.

Liverpool salió a buscar el segundo y casi lo encuentra por dos veces en el minuto 29. Primero con un remate desde afuera del área de Romero que pega en Formiliano y se va al córner apenas ancho sobre el palo derecho. De ese córner un cabezazo de Alfaro que se pierde apenas afuera contra el palo derecho.

El desequilibrio llega a los 34´ cuando Peñarol sale en contra ataque por Terans y cuando parecía que iba a abrir a la izquierda para Torres, saca el remate a la carrera desde afuera del área que supera al arquero y se mete contra el palo derecho. 2 a 1 Peñarol y primera vez en el Apertura que el equipo daba vuelta un marcador adverso.

Llega el tercero a los 39´ otra vez en salida rápida, la pelota la lleva Pellistri, le salen dos marcadores y consigue tocar al medio, Xisco pivotea de primera en forma perfecta para la entrada de Terans por el medio que queda frente al arquero y con toque sutil, de cachetada, manda la pelota contra la base del palo derecho. 3 a 1.

Pudo descontar Liverpool ya pasada la hora con otro tiro libre desde la izquierda, jugada preparada con toque largo para la entrada de Figueredo solo por izquierda, saca el remate cruzado y rechaza Dawson al córner con el cuerpo en otra buena atajada.

Un primer tiempo donde Peñarol entró dormido y regaló el primer gol y pudo recibir algún otro, pero tuvo el mérito de reponerse y terminar ganando por dos.

En el segundo tiempo, fue clara la intención del aurinegro de manejar la pelota y no exponerse atrás, consciente de su fragilidad defensiva y buscar liquidar el encuentro con alguna contra.

Tuvo su primera chance a los 6´ con una jugada por el medio, la pelota la recibe Xisco que aguanta y toca en el momento justo a la derecha para la entrada al área de Pellistri que remata y el arquero vuela con una mano para mandar al córner por encima del horizontal.

De nuevo a los 11´, esta vez es Torres el que abre para Pellistri por derecha, hace la diagonal hacia al centro y saca el remate que se le va alto por arriba del travesaño.

Una para Liverpool a los 20´ con otro tiro libre (la defensa aurinegra pareció lenta de reacción en todas las pelotas mandadas al área) que va en forma de pase para Figueredo que entra solo y cuando quiere definir lo atora Dawson para cerrarle el arco y mandar la pelota al córner.

Cuando Peñarol era más y manejaba el partido, Saralegui saca a los dos puntas juveniles (Torres y Pellistri) y da ingreso a Estoyanoff y el chileno Bravo. Y el equipo lo sintió, cayó de producción y permitió que Liverpool jugara con mayor tranquilidad sin pasar tanta zozobra atrás, lo que hizo que se viniera más sobre nuestra área.

Pudo liquidarlo el aurinegro en un contragolpe por derecha con Terans lanzado a toda potencia, que supera en la carrera a dos marcadores, pero llega muy forzado al área y saca el remate cruzado, a media altura que consigue rechazar el arquero con una mano.

El negriazul se acercaba al descuento y lo consigue a los 42´ luego de un centro desde la derecha que por dos veces no puede rechazar del todo Kagelmacher (que salió lesionado luego de esa jugada y preocupa) y la pelota le queda a Correa que de media chilena supera a Dawson que quedó a medio camino de salir y la pelota se mete picando contra la base del palo izquierdo.

Peñarol pudo marcar el cuarto en el segundo minuto de descuento con otra contra ataque, esta vez por el medio, donde Terans toca para Estoyanoff por derecha, va hasta el fondo y manda el centro que cabecea Terans y el arquero consigue rechazar increíblemente con el cuerpo cuando entraba la pelota.

Ganó Peñarol y eso es lo más importante siempre y más en momentos de crisis como el actual. Varias señales de Saralegui, la titularidad de Formiliano del “cebolla” Rodríguez y de Xisco y las salidas de Abascal (que solo entró por la lesión de Kagelmacher), de Vadocz y de Britos. Que vuelva a tener minutos Estoyanoff, en lo que no estamos tan de acuerdo.

El equipo entró mal, dormido y nunca fue firme en defensa y eso preocupa. Dawson tuvo 3 atajadas impresionantes de esas que nos tenía acostumbrados en temporadas anteriores, pero se comió el primer gol y queda a medio camino de salir en el segundo. Como positivo, que el equipo levantó el marcador y mostró la rebeldía que no había tenido en partidos anteriores. Terans que fue la figura, hizo dos goles, le sacaron otros dos y terminó corriendo a toda potencia.

La fragilidad del rival tampoco permite echar las campanas al vuelo y ahora vendrá River en su cancha y habrá que ratificar esta aparente levantada.