Por segundo
año consecutivo, cuando nadie lo esperaba (nosotros incluidos), Peñarol
disputaba la final del campeonato con la ventaja de estar a solo una victoria
de consagrarse campeón. Y así como el año pasado no fue fácil Defensor, tampoco
sería fácil Nacional.
Porque no
podemos olvidar lo que escribimos al empezar este semestre, Peñarol tiene menos
equipo que el año pasado. Ha perdido jugadores clave que no ha podido
reemplazar. En cambio, Nacional mantiene la base de su equipo y estructura. No
es casualidad que haya hecho una campaña aceptable a nivel internacional (cosa
que Peñarol no consigue desde 2011). Es justo reconocer, que Nacional había
sido superior en el trámite de los últimos dos clásicos a pesar de no haber
ganado ninguno.
A esto se
sumaban problemas específicos para este encuentro. López no contaba con Guzmán
Pereira suspendido, un jugador que se ha vuelto clave en el balance del medio
campo. En esa zona jugaban Gargano, que es un eximio jugador, pero al que aún
le falta futbolística y físicamente después de una lesión tan larga y el
cebolla Rodríguez que se perdió los últimos dos partidos del campeonato por un
desgarro. Con cancha pesada por tanta lluvia, era un enorme riesgo sin contar
el desgaste que iba a requerir de nuestros jugadores.
Hablando de
la cancha, un párrafo aparte para dejar establecida la vergüenza de jugar una
final de campeonato en un piso impresentable. NO hay excusa para eso. No es
culpa de Peñarol y Nacional haber hecho sus estadios y que el Centenario deba
alquilarse como tablado de barrio para espectáculos. Por otra parte, no debería
ser así. Ahora que los “grupos de interés” pelean por un lugar en la AUF,
alguno de esos grupos podría considerar recibir menos premios cuando vienen a
defender a la selección (que no solo es su obligación sino que se supone que
debe ser un honor) y destinar ese porcentaje al mantenimiento del estadio donde
juega la selección. No son los clubes, a los que la selección ha perjudicado
tantas veces citándoles jugadores para jugar amistosos (cosa que ahora no
hicieron con Boca y River que ni siquiera son uruguayos), no son los clubes
entonces, quienes deben hacerse cargo de ese mantenimiento, sino que la AUF
debe procurar recursos que no impliquen destrozar el campo de juego.
Seguramente estos “grupos de interés” tendrán esto muy presente para el futuro
cuando sean parte de la asamblea de la AUF.
Pero
volviendo a lo deportivo, López armó el equipo lo más parecido a lo que él
considera como titular. Recuperó a Busquets que también venía de una lesión, en
el lateral derecho, subió al medio a Giovanni González y colocó al cebolla por
el suspendido Guzmán. En ofensiva, el toro Fernández (otro que sale de una
lesión) desde el vamos en lugar de Darwin Núñez.
Considerando
lo hablado sobre las lesiones y lo pesado del campo, Peñarol debía más que
nunca, intentar ganar el encuentro en los 90´para evitar el desgaste y la
posibilidad de ser superado físicamente por el tricolor en un alargue. Peñarol
debía “matar” a Nacional en este partido, para evitar que creciera en futuras
definiciones.
Párrafo
aparte para el juez Fedorczuck, que cada vez que nos arbitra, permite que nos
maten a patadas sin sacar las tarjetas que debe. Ya en el primer tiempo se
comió dos, una para Rolín y otra para Romero.
Desde el
comienzo fue mejor Nacional que, sin ser un dechado de virtudes, se mostró
mejor que el carbonero y ya a los 3´ tuvo la primera chance para anotar. Un
remate desde afuera del área de Oliva y Dawson va bien, abajo contra la base
del palo derecho para despejar la pelota.
Nuevamente
a los 21´ con un centro desde la izquierda de Castro y el cabezazo de Zunino
que se pierde alto por encima del horizontal.
Un más para
el tricolor a los 35´ con un pase largo para que Zunino entre por el medio
ganándole a Lucas Hernández y levante por encima ante la salida de Dawson que
consiguió ganar el mano a mano y despejar con las manos.
Peñarol
tiene apenas una tibia aproximación a los 42´ con un centro desde la izquierda
que recoge Canobbio por la otra punta, domina y toca atrás y el remate del toro
Fernández le sale muy débil y Conde contiene sin problemas.
Pero pudo
marcar Nacional sobre el cierre, luego de un córner desde la izquierda y el
cabezazo cruzado de Zunino que se pierde apenas afuera contra el palo izquierdo
cuando nada podía hacer Dawson.
Un primer
tiempo muy malo de Peñarol que se mostró frágil en defensa, salteó el medio
campo, no ofendió por las bandas y casi no remató al arco, a excepción del tiro
débil del toro Fernández.
Peñarol
debía mejorar mucho en el segundo tiempo. Evitar lo del clásico anterior donde
recibió un gol en los primeros minutos y casi recibe otro y además lidiar con
el esperable cansancio de algunos de sus hombres a medida que transcurriera el
tiempo.
Y Peñarol
cometió precisamente ese error, porque a los 2´en el primer ataque tricolor,
convierte el gol Nacional. Una pelota enviada desde la derecha, no salta
Giovanni González y permite que le gane la espalda Castro, que intenta una
volea y le sale un pase al medio donde Zunino mete el toque a bocajarro con el
arquero y marca la apertura para Nacional.
Otra vez a
pelear de atrás. De nuevo como en el clásico pasado donde Nacional arrancaba el
segundo tiempo con un gol desde los vestuarios.
Y Peñarol
fue al frente, porque podrá jugar mal, faltarle ideas, pero temple y ganas le
sobran.
Debió
empatar a los 20´ cuando Canobbio gana en velocidad por izquierda, supera a
Angeleri y saca el remate que revienta el palo derecho cuando nada podía hacer
Conde. El rebote lo toma el cebolla Rodríguez y saca el remate fuerte que
despeja Rolín con la cabeza cuando se metía.
Sobre los
26´ tiro libre frontal de Estoyanoff que había ingresado, en forma de centro,
cabecea Carlos Rodríguez y la pelota vuelve a pegar en el palo derecho, recorre
la línea, pega en el palo izquierdo y sale hacia el medio donde Formiliano toca
con el arco libre para marcar el empate. Justo es decir que, en las imágenes de
tv, se ve que Carlos Rodríguez estaba adelantado cuando mete el cabezazo.
Y sintió el
golpe Nacional, porque luego del empate apareció mucho más firme el aurinegro y
más cerca de seguir de largo.
Sobre los
33´ una pelota que baja Viatri a la izquierda para el lolo Estoyanoff que
remata fuerte y arriba del horizontal cuando tenía para hacer el pase al medio.
Una para
Nacional a los 38´ luego de un centro al área desde la derecha que rechaza la
defensa mirasol y el rebote le queda al ex aurinegro Aguiar que saca el remate dentro
del área que pasa cerca del palo derecho de Dawson que nada podía hacer.
Y así se
fue el tiempo reglamentario. Eran necesarios 30´ de alargue y la preocupación
del aurinegro pasaba por el aspecto físico.
Pero
Peñarol arrancó igual que como había terminado el tiempo reglamentario,
imponiéndose al rival, jugando en su campo y mostrando esa personalidad propia
de todo equipo carbonero.
Y apenas a
los 2´ del alargue, un centro desde la izquierda y cuando salta a cabecear el
toro Fernández es empujado por Espino dentro del área en un claro penal bien
sancionado por Fedorczuck. Lo remata el cebolla Cristian Rodríguez, fuerte, al
medio, tal como acostumbra el capitán mirasol y vence a Conde para marcar el
segundo y en definitiva, el gol del campeonato.
Y de ahí en
más, fue todo de Peñarol. Como era lógico Nacional intentó irse arriba y se
desarmaba atrás. Así varias veces pudo liquidarlo el aurinegro, pero no lo supo
aprovechar.
Sobre los
7´ del primer alargue se va el lolo Estoyanoff por derecha, consigue zafar de
su marcador y mete el toque al área para el toro Fernández que cuando define es
atorado por el zaguero que consigue rechazar con el pie cuando parecía que
venía el tercero.
Otra sobre
los 11´ con una jugada esta vez por izquierda, Lucas Hernández la manda al área,
rebota en el cebolla y le queda al toro Fernández que remata fuerte y la pelota
se le va afuera contra el palo derecho.
Se fue el
primer tiempo del alargue y comenzó el segundo tiempo con las mismas
características.
Nacional
tuvo una a los 10´ con un remate de Viudez desde fuera del área que contiene
bien Dawson contra el palo derecho.
En ese
segundo tiempo del alargue Peñarol tuvo dos chances clarísimas para liquidarlo
y no las aprovechó. En ambas, Darwin Nuñez que había ingresado al empezar el
alargue, desperdició esas chances. La primera por no abrirla a la izquierda
para Maxi Rodríguez y otra por caer en offside luego de un toque del cebolla
Rodríguez que lo dejaba solo contra el arquero.
La última
fue para Nacional sobre el cierre mismo del alargue. Un toque de Viudez de la
derecha al medio para Bergesio que de media vuelta saca un notable remate que
se pierde apenas afuera contra el palo izquierdo cuando parecía que caía el
arco mirasol.
Y así se
fue el partido, ¡con el pitazo de Fedorczuck se desato el grito sagrado y
tantas veces repetido “PEÑAROL CAMPEÓN!”.
Otro párrafo aparte para la enorme hinchada de Peñarol, que agotó sus entradas mucho antes e hizo sentir la diferencia de cuál es el equipo más popular en este país. En otras tiendas quedaron mas de 10.000 entradas sin vender, que de habérselas dado al aurinegro, también se hubieran agotado. Es hora ya de dejar de fraccionar la Olímpica y permitir que se llene el estadio.. Es una vergüenza jugar con medio estadio vacío porque otros clubes tienen tanta falta de convocatoria. Pero no solo en eso se destacó la hinchada aurinegra. Sino en el aliento permanente y aún mas fuerte cuando el equipo estaba perdiendo. Como siempre, como toda la vida, la hinchada de Peñarol es un jugador más en el campo, que alienta a los nuestros y hace temblar a los rivales.
Otro párrafo aparte para la enorme hinchada de Peñarol, que agotó sus entradas mucho antes e hizo sentir la diferencia de cuál es el equipo más popular en este país. En otras tiendas quedaron mas de 10.000 entradas sin vender, que de habérselas dado al aurinegro, también se hubieran agotado. Es hora ya de dejar de fraccionar la Olímpica y permitir que se llene el estadio.. Es una vergüenza jugar con medio estadio vacío porque otros clubes tienen tanta falta de convocatoria. Pero no solo en eso se destacó la hinchada aurinegra. Sino en el aliento permanente y aún mas fuerte cuando el equipo estaba perdiendo. Como siempre, como toda la vida, la hinchada de Peñarol es un jugador más en el campo, que alienta a los nuestros y hace temblar a los rivales.
Una vez más
se gana un campeonato de esa manera que a los hinchas carboneros más nos gusta.
Ganar a lo Peñarol, como solo los manyas
podemos y estamos acostumbrados. Y este equipo aurinegro tuvo lo que los
hinchas exigimos: temple, personalidad, categoría, esa capacidad de no rendirse
nunca y salir a flote cuando peor vienen las cosas. Así ganó los últimos tres
partidos, con goles en los últimos minutos, viniendo de atrás en el marcador e
imponiendo esa personalidad que tiene este equipo.
Peñarol ha
logrado el campeonato uruguayo por segundo año consecutivo y sumó su campeonato
número 52 desde aquél primero conseguido en 1900. Nadie en este país tiene más
estrellas que el carbonero. Ahora es un momento de merecido festejo, ya mañana habrá
tiempo para analizar esta conquista y proyectar al futuro la temporada
siguiente.
Salud
campeón! Manya querido, glorioso mirasol. Y en este momento el recuerdo para
mis papas que ya no están y para aquellas personas que son nuestro apoyo y
sostén todos los días y sienten como nosotros estos colores y merecen esta
alegría.
Qué lindo
es poder gritar una vez más:
PEÑAROL
CAMPEON!
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