Peñarol
volvía a jugar por el campeonato con la herida aún abierta de los puntos
dejados ante Torque. En el equipo un solo cambio con respecto al encuentro de
Libertadores. El regreso de Lucas Hernández al lateral izquierdo en lugar de
Rodrigo Rojo.
Enfrente un
Rampla que en principio era un rival que no ofrecía cuidado, pero después de
Torque este Peñarol no puede permitirse la mínima vacilación.
Pero el
partido comenzó a resolverse rápidamente, porque a los 2’ un tiro libre desde
la izquierda al medio del área y Canobbio, a quien lo sobrepasa la pelota, mete
el taco para golpearla y la clava a media altura contra el palo izquierdo
marcando la apertura. Golazo de Peñarol.
Y pudo
marcar el segundo a los 4’ con un córner desde la derecha y el frentazo del
toro Gabriel Fernández que se va apenas arriba del horizontal.
De ese gol
que no fue pudo empatar Rampla que tuvo dos en la misma jugada. La primera con
un centro desde la derecha que queda en el área y saca el remate Martiñonez y
Dawson se manda una impresionante atajada para sacar a puro reflejo el remate a
quemarropa que se eleva, pega en el ángulo y sale. Pero la jugada sigue y
culmina con un remate desde fuera del área y nuevamente Dawson despeja abajo
contra el palo izquierdo en otra notable atajada.
Peñarol
llega al segundo a los 16’ cuando un centro desde la derecha lo cabecea
Maximiliano Rodríguez para colocar la pelota abajo contra la base del palo
derecho de Odriozola dejando al aurinegro en ventaja por 2 a 0.
Y pudo
marcar otro más 10’ después cuando el cebolla Rodríguez arranca en velocidad
desde nuestro campo por izquierda, nadie lo tapa y enfrenta al arquero para
tocarle la pelota por encima y se abre apenas para salir contra la base del
palo izquierdo cuando se gritaba el tercero.
Peñarol estaba
para más, era muy superior a su rival, pero a los 29’ lo empieza a complicar el
árbitro Tejera cuando Canobbio va con pelota dominada dentro del área y lo
bajan claramente pegándole en el pie de apoyo y Tejera no sanciona el penal.
Después se
quedó Peñarol que evidentemente sintió la seguidilla de partidos y Rampla tuvo
la pelota, aunque no generó demasiado.
Tan solo a
los 38’ cuando un centro desde la derecha es rematado por Martiñonez y
rebotando en un zaguero, se va apenas arriba del ángulo superior izquierdo de
Dawson.
2 a 0 el
primer tiempo y todo hacía pensar en un segundo tiempo tranquilo, pero el árbitro
se iba a encargar de complicarlo.
Sobre los
12’ córner desde la derecha, despeja la defensa y el rebote le queda al lolo
Estoyanoff que remata afuera cerca del palo derecho.
Un minuto
después se consagra el horror del juez Tejera. Una pelota larga por el medio y
Maldonado (que había entrado por Formiliano) llega tarde y baja al jugador
picapiedra FUERA DEL ÁREA y Tejera sanciona penal. Lo remata Martiñonez,
fuerte, al medio y convierte un tanto ilegítimo consagrado por el error del
juez.
Peñarol
sintió el golpe, un penal a favor no cobrado y uno mal cobrado en contra, pero
además sintió también la salida del cebolla Rodríguez. Golpeado por el error
arbitral, estuvo a punto de ceder el empate a los 21’ cuando una pelota alta al
área la pelea y gana Martiñonez bajándola con el pecho y tocando por encima de
la salida de Dawson y la pelota se va apenas arriba del ángulo derecho.
Tres
minutos después el remate de Paim desde fuera del área se pierde apenas
desviado sobre el palo izquierdo.
Peñarol ya
no controlaba el juego y Rampla con pocas ideas, se iba arriba. Sin embargo, el
aurinegro tuvo dos chances para liquidarlo antes del final. La primera sobre
los 31’ cuando Palacios gana una pelota por el medio, se mete en el área y
trata de tocar al medio, pero Odriozola consigue rechazar con el cuerpo.
Otra sobre
el final, en el minuto 43 cuando sube Canobbio por derecha y la cambia al otro
lado donde ingresaba solo Estoyanoff que remata mal, suave, anunciado y permite
que el arquero controle sin problemas.
Terminó
ganado Peñarol y es lo que importa. Estaba haciendo un buen partido y era muy
superior a su rival, pero lo complicó el árbitro Tejera que perjudicó
notoriamente al aurinegro, no marcando un penal a favor y marcando mal uno en
contra. Es un problema que parece no tener solución, pero además muestra toda
la incompetencia de la dirigencia aurinegra que no ha encontrado la fórmula
para evitar que Peñarol siga siendo notoriamente perjudicado por los
arbitrajes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario