Peñarol
jugaba su remota chance de continuar en la Libertadores ante The Strongest en
el Campeón del Siglo dependiendo de la voluntad de Libertad de ganarle a
Atlético Tucumán en Asunción. Un Libertad ya clasificado que no tenía ninguna obligación
de ganar su partido. Y el culpable de haber llegado a esta situación no era
otro que el propio Peñarol, porque perdió por un descuido en La Paz, porque tuvo
todo para ganar en Asunción y terminó perdiendo y porque perdió en Tucumán
jugando un pésimo partido.
Ramos, gran
responsable de esos resultados, determinó como único cambio el regreso de
Guzmán Pereira por Novick, con respecto al equipo que fue claramente superado
por Progreso el fin de semana. Con Peñarol saliendo a la cancha con una
camiseta especial por el centenario del nacimiento del Contador Gastón Guelfi
(merecido homenaje para quien seguramente hubiera preferido ser recordado con
una clasificación aurinegra).
El partido
empezó con un ritmo cansino, con un Peñarol que tenía la pelota, pero carecía
de profundidad, mientras la visita defendía en su campo con sus 11 jugadores.
Peñarol perdía tiempo en un toque lateral intrascendente y no generaba chances.
Tanto es así, que la primera ocasión de gol fue para el equipo boliviano.
Fue a los
13´ cuando Vaca recibe una pelota por derecha, se mete hacia el medio y saca el
remate que rechaza Dawson al córner yendo abajo contra su palo izquierdo para
sacarla con mucho esfuerzo.
Pero
Peñarol que no había llegado nunca, convierte en la primera que tiene. A los
19´ una pelota de Maxi Rodríguez por el medio para la corrida de Palacios, falla
la defensa y se va solo en salteño que define ante la salida del arquero para
que la pelota entre por el medio de un arco vacío. 1 a 0 y más que nunca la atención,
la vista y los oídos puestos en Asunción.
El partido
vuelve al mismo ritmo aburrido que tenía antes del tanto mirasol. Pelota
aurinegra que corría lateralmente sin inquietar al rival.
Recién a
los 33´ una pelota profunda de Arias por el medio para que entre de nuevo
Palacios que esta vez abre a la izquierda para Estoyanoff que frente al arquero
define mal y la manda afuera contra el palo izquierdo.
Pero un
minuto después otro toque a la izquierda para la entrada de Estoyanoff y cuando
ingresa al área, se desliza Villegas y lo derriba en un claro penal bien
sancionado. Remata como siempre el cebolla Rodríguez, fuerte, al medio, el
arquero se juega a la izquierda y Peñarol 2 a 0.
Con el
trámite aparentemente resuelto, toda la atención estaba en Paraguay donde
Libertad no nos mandaba buenas noticias.
Todavía
pudo aumentar el carbonero a los 42´ con otra chance clarísima. El zaguero
Valverde, el mismo que falló en el primer gol, quiere jugar la pelota atrás con
el arquero y la deja corta, se la lleva Palacios con todo para definir, pero lo
hace mal y la tira afuera, demasiado ancha contra el palo izquierdo.
Así se fue
el primer tiempo, con Peñarol ganando, pero con la bronca de no depender de sí
mismo.
El segundo tiempo
estuvo de más, solo se esperaron noticias de Paraguay que, como era lógico
esperar, nunca llegaron.
A los 6´
pudo aumentar el carbonero cuando cruzan la pelota para la entrada de Varela
por derecha, la mete al área y remata Estoyanoff para que despeje el arquero
contra el palo izquierdo.
Sobre los
15´ descarga atrás de Palacios para que remate Franco Martínez desde afuera del
área y despeja el arquero abajo sobre el medio de su arco.
Pero a los
20´ se complica cuando se va expulsado Franco Martínez por doble amarilla tonta
por tocar la pelota con la mano.
Sobre los
23´ se va Estoyanoff en velocidad por derecha, supera a sus marcadores y dentro
del área saca el remate que es trabado por un zaguero y se va al córner.
De ahí en
más, no hubo partido. Peñarol y la gente con la cabeza en otro partido de donde
se sabía antes de empezar que no llegarían noticias.
Igual tuvo
dos el aurinegro para aumentar sobre el final del juego. A los 44´ un remate
desde afuera del cebolla Rodríguez que rechaza el arquero sobre el medio de su
arco.
Otra pasada
la hora donde luego de un córner desde la derecha y el remate de Arias dentro
del área que vuelve a despejar el arquero sobre el medio del arco.
Peñarol ganó,
pero no alcanzó. Una vez más como en la última fecha del apertura, se dependía
de un tercero que no quiso ayudar. No es la primera vez que pasa en una
Libertadores (no hace tanto nos dejó afuera otro 0 a 0 de Vélez con Emelec)
pero una vez más, somos responsables por no traer los puntos que merecimos y
debimos traer del exterior.
Duelen
ahora el descuido de Maldonado en Bolivia, a quien se trajo para ese partido y
se distrajo y terminamos perdiendo. Duele el error de Rojo sobre la hora en
Paraguay y el subsiguiente de Dawson que regaló un palo y nos quedamos con las
manos vacías. Duelen el pésimo partido que planteó Ramos en Tucumán donde
Peñarol no atacó y terminó perdiendo como les pasa a todos los equipos que van
a buscar un empate (ante un rival que quiera ganar, no como Libertad hoy).
Una vez más
se termina una Libertadores en un grupo fácil. Una vez más, nos quedamos con
sabor a poco y con la sensación que merecimos mucho más. Una vez más, queda demostrada
la máxima del General Artigas, tan sabia como actual, que dice “nada podemos
esperar sino de nosotros mismos”.
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